sábado, 24 de marzo de 2012

Te quiero Martin, Te quiero Ángela… Homenaje por el Día de la Memoria.

Una pareja fue a la plaza. Ambos, tomados de la mano, estaban viendo como un grupo de señoras daba vueltas en ella. El hombre se dirigió hacia esa ronda, en cambio la mujer divisa otra ronda y fue hacia ella.

El hombre buscaba a alguien en especial en la ronda. Las señoras ni se percataron de su presencia, a lo que se asemejaba a un acto propio de negación general, pero eso no le molesto, en cambio seguía buscando, hasta que su acción llego al fin deseado. Se puso al lado de una señora que lucía una pollera color crema, que le llegaba pasando las rodillas, una camisa blanca que era cubierta por un saco también color crema, y un pañuelo blanco cubría gran parte de su cabeza, dejando la frente al descubierto.

Con un gesto amoroso y sin detener su caminar, poso su mano sobre su mejilla, pero la mujer pareció no sentirla, o al menos eso creía.

Mama, soy Martin, dijo el hombre, Quiero que sepas que estoy bien en donde me encuentro. Estoy con Ángela, por lo menos eso no pudieron evitarlo. Quiero que sepas que te agradezco todos estos años de lucha y de amor que me profesaste. También quiero decirte, que de algún modo, yo, junto con Ángela, forjamos nuestros destinos y no nos arrepentimos de haberlo hecho. Mama, yo soy lo que dicen ellos, yo soy un terrorista por creer que se podía hacer algo por el otro, yo fui responsable de profesar mis ideas y defenderlas a toda costa. Mama, yo hice también cosas muy malas para defenderlas, porque creí que era lo correcto. Yo soy eso y mucho más. Te agradezco que me hayas entendido y que aun sin estar en este mundo, me sigas apoyando, que me sigas humanizando, a pesar de mis aciertos y mis errores, que me consideres ángel y demonio, y me alegra saber que lo bueno que deje, fue mi recuerdo, tanto en la familia como en vos. Mama quiero que sepas que así como vos me recordas y me seguís buscando en este mundo, en el otro nos encontraremos y dejaremos de lado el dolor para darle paso a la alegría. Mama, dijo deteniéndose mientras las otras señoras seguían caminando y lo atravesaron, Te quiero mucho.

La mujer, aun sin detener la marcha, expreso, Te quiero mucho Martin, y cuando decidió darse vuelta para verlo, solo estaban sus compañeras de lucha, que sorprendidas por el comentario y por el aspecto que mostraba su rostro le preguntaron si se encontraba bien.

Mientras la ronda de Martin se detenía para auxiliar, de alguna manera, a una de sus compañeras; la pareja de él habría localizado a una integrante de la otra ronda, que a pesar de estar vestida con un traje color crema, como la madre de su marido, esta no llevaba un pañuelo en la cabeza, sino una foto de una chica, que a su vez se distinguían unas fechas y un pedido. Se puso al lado de ella y le dijo, Mama, soy Ángela. Quiero agradecerte todo lo que estás haciendo por tu nieto Rodolfo Ernesto, a quien pude tenerlo solo unas horas antes de que me lo sacaran. Siempre quise seguir tu ejemplo, ya que para mi sos la mejor de las madres, y estas siendo nominada a la mejor de las abuelas. Tu lucha me demuestra con creces que sos una heroína. Nunca bajaste los brazos, y aun en los momentos más fuertes de incertidumbre y dolor, seguís por tu nieto, mi querido Rodolfo Ernesto. Todavía me acuerdo como pegaste el grito en el cielo cuando te dijimos que Martin y yo le queríamos poner ese nombre. Me acuerdo tu intento por convencernos de ponerle otro, y de la risa que nos causo. También me acuerdo de cómo lloraste cuando te enteraste que habían agarrado a Martin y el miedo que te agarro por mí. Aun sabiendo lo que nosotros pensábamos del gobierno, cosas que hizo Martin y que yo apoye, nunca dejaste de amarme. Siempre guardaste esa imagen intachable sobre mí, aunque ambas sabemos que no es tan así. Te quiero. Sos el ejemplo de la mujer que quería ser, de la madre que hubiera sido de haber podido estar con mi hijo. Gracias por todos estos años de esfuerzo y quiero que sepas que estoy bien, estoy con Martin. Sabía que nos íbamos a volver a juntar, ni ellos pudieron separarnos. Te quiero mucho mama.

La mujer, aun con el cartel en la mano, empezó a llorar desconsoladamente y dijo, Te quiero mucho Ángela. Al ver esta escena, la ronda de Ángela se agrupo alrededor de la mujer tratando de consolarla.

Cuando Ángela termino de dar su mensaje, se unió a Martin y se tomaron de la mano. Sé que es doloroso, dijo Martin, pero creo que es la única manera de dejarlas un poco más tranquilas y de darles consuelo. Ángela asintió con la cabeza, Lo sé, dijo mientras ambos caminaban, Y estoy de acuerdo con vos. Se lo debemos por tantos años de amor.

Ambos se fueron caminando y atravesando a la gente, que ni se percataban que había una pareja caminado entre ellos.

 

Este es mi homenaje a quienes no están… Por la JUSTICIA, la MEMORIA y  NUNCA MAS…

lunes, 19 de marzo de 2012

LO QUE CONTARON

En un pueblo del país del Trébol, la mala suerte se hizo presente durante 400 años. La gente que vivía allá creía que nunca iba a cambiar la situación. Sino pisaban una rajadura, se les rompía un espejo, si un ámbito determinado era bueno, este misteriosamente se prendía fuego; se iluminaba, se llenaba de una luz muy intensa que cegaba, hasta que un poco después esa misma luz se tornaba de un color rojo sangre, la sangre del…

¡No se podía pensar ni siquiera en ello!, por respeto (por el poco que tenían por el) no se podía mencionar la historia del guerrero muerto a traición, no se podía pensar en ello.

Un día las ancianas cansadas de tanta mala suerte (enfermedades, hambrunas, desempleo, espejos rotos) se reunieron en una plaza (no vaya a ser que por estar juntas sin la vista de nadie pasara una desgracia). Recordando el trágico hecho del guerrero y su asesino, determinaron que para que vuelva la buena fortuna, uno de los compatriotas debía triunfar.

Comenzaron su labor incansable, caminando por los valles, surcando los campos, con los pies cubiertos con unos zapatos de cuero de antaño de una época en donde el cuero era preciado por…

El cansancio recorría las caras de las mujeres, como lo hacía su sangre por sus cuerpos. Iba desde sus cabellos, pasando por su cabeza, se reposaba en sus ojos, hacia escala en sus narices y bocas, pasaban como podían por el cuello e impactaban en sus pechos.

¡Que desdicha tan grande!, por culpa de la envidia, la mala suerte se presento y no se fue. Ese día hace 400 años fue fatídico para todo el pueblo. El guerrero había llegado contento de sus batallas ganadas, llenando de orgullo a su tierra y a su gente, y por culpa de una riña de amores (el guerrero no era un santo después de todo, era un hombre común y corriente, en donde el amor de su mujer estaba en peligro, ya que ella fue comprometida con otro hombre cuando estaba en el campo, tuvo que engañarlo para poder recuperarla, cosas que hacen los simples mortales); termino con la fortuna de un pueblo. Si, este guerrero había nacido con buena estrella, su vida lo demostraba, tenía dinero, ganado con el sudor de su trabajo en los campos que el mismo había labrado y de la sangre que derramo para proteger a su pueblo de los enemigos; tenía una salud inquebrantable, de la que nadie guarda registro en la memoria colectiva a la hora de soportar las noches de invierno crueles que golpeaban con fuerza el espíritu y hacían quebrantar la voluntad, de las cuales tuvo muchas, y que sin embargo seguía de pie al día siguiente como si hubiera sido una noche de verano. Y lo más importante, tuvo el amor de una mujer que desde pequeños lo acompaño, que estuvo a punto de perder, pero que con ayuda de un engaño (que todos aceptaron, menos el hombre que había pedido su mano, que se vio perjudicado por la mala suerte de ver como esa misma mujer se iba con otro), pudo recuperarla.

En fin, tenía todo, y aun así, tuvo un final horrible. Cuando ese desdichado decidió apuñalarlo y lanzar su venganza sobre todo el pueblo que hacía responsable de su mala suerte, de la cual se presento para atacar de una manera despiadada a todos sus habitantes. Pero lo más desgarrador fue como se despidió la buena suerte, cuando la sangre del guerrero se deslizo por su espalda para ir a parar a la nieve, en donde dibujo su nombre y fue penetrando en la tierra, hasta el punto de no poder sembrar tréboles, ¡En el país del Trébol!, y no poder trabajar el cuero para hacer los zapatos que tanto le gustaban. Si, fue triste ver como una persona acabo con otras, y que ellos no pudieron revertirlo durante tanto tiempo.

Pero ahora estas ancianas caminaban hacia la única esperanza. Se toparon con lo que buscaban. Era una casa esplendida, que estaba alojada en las afueras del pueblo, la mejor fachada del pueblo, conservaba el toque esplendido de la época de la gloria y la madera tallada con símbolos de victoria.

De repente un hombre, que desde su ventana veía al grupo de ancianas, abrió la puerta y las invito a pasar. Ellas se sentaron en el salón decorado con bordados de oro y alfombras finas de la época de la buena fortuna.

Con mirada sonriente, el hombre se puso al servicio de las señoras y estas estaban complacidas con el único descendiente del guerrero que había sobrevivido a las penurias, al que igual que su ascendiente había nacido con buena estrella y a pesar de no conocer su historia, ni porque ese pueblo era tan desdichado.

Las ancianas notaron que había mucho papel en blanco en las mesas de la casa por lo que le preguntaron si era una especie de escriba, a lo que le contesto que no era “especie” sino que era un escritor y que estaba averiguando detalles sobre algunas historias locales para hacer un libro de cuentos, a lo que ellas empezaron a contarle la historia del guerrero detalle por detalle, desde las ropas que usaban los participantes, hasta como había estado ese día de nieve blanca que pronto se transformo en roja para darle paso al negro destino que hoy golpeaba la actualidad.

Sorprendido ante la primicia dijo, ¿Cómo podre pagarles el precio de esta historia, que es mía en cierto sentido? Entonces una anciana se levanto y agarro los papeles blanco titanio de una de las mesas cercanas, mientras que una compañera buscaba el tintero de oro y una pluma; y ambas acercaron los objetos a la mesita de té, Empiece a escribir joven, que estamos hartas de guardar el mal presagio y de tener mala suerte.

Incrédulo, el hombre agarro la pluma y el papel, ¿Creen que con esto acabara la mala suerte?; Creemos que con esto, dijo una de las ancianas, no solo se acabara la mala suerte sino que con esto llamara a la buena y vendrá en nuestra ayuda.

jueves, 2 de febrero de 2012

Definición de lluvia

Acción ejecutada por un ente superior, que se ha llevado una gran desilusión o una pena que no ha podido superar. Ante esto, la tristeza que lleva en su ser, acumula la savia vital transparente e incolora; y ante su falta de voluntad para seguir soportando su situación, sin mas, desagota su pena/tristeza/furia (como quieran llamarlo) ante los mortales, que simplemente ven como las nubes se juntan y se ponen de un color oscuro, que a veces vienen acompañados de truenos y rayos, posiblemente a causa de algún grito liberador ante la agonía guardada del ente superior; y que ante esto corren a refugiarse de la tristeza de ese pobre ente desdichado.

 

Definición de granizo

Al igual que la lluvia, este esta contenido de tal manera que solidifica y cuando un grito desgarrador desata la mayor de las furias (un trueno o simplemente la caída de agua incesante) se precipita a la tierra en forma de piedras frías, hechas de los sentimientos mas dolorosos del ente superior y que los mortales temen, ya que como son de diferentes tamaños, pueden lastimarlos o hasta incluso matarlos.

Se dice…

Se dice que un hombre se ha ido a caminar y no volvió. Se dice que se fue para no volver. Se dice que se canso de su vida. Se dice que se fue porque no pudo soportar tanto dolor. Se dice que un día agarro sus cosas y se fue sin mas. Se dice que se fue con lo puesto y sin saludar. Se dice que partió y se despidió de todos. Se dice que era valiente. Se dice que era cobarde. Se dice que era tímido. Se dice que era bravo. Se dice que era alto. Se dice que era bajo. Se dice que su pelo era oscuro como la noche. Se dice que su pelo era claro como el día. Se dice que se fue para el lado del mar, ya que Poseidón lo había llamado. Se dice que se fue para la montaña mas alta, para ir junto a Zeus. Se dice que un francés le hizo un poema. Se dice que un ingles le hizo un cuento. Se dice que un argentino le hizo una canción. Se dice que un italiano le hizo un monumento. Se dice que un español le ha rendido culto. Se dice que murió. Se dice que vive. Ahora en lo único que están de acuerdo todos lo que dicen es que ese hombre se ha ido a caminar y no volvió. De ahí su legado. De ahí su leyenda.

domingo, 11 de diciembre de 2011

El Llegar

Dos personas se encuentran en la cima de una montaña. Una se encuentra totalmente desalentada ya que vio a la otra llegar primero.

- Maldita sea mi suerte. – dice desconsolada. He tratado de llegar primero y usted  siempre me gana. Entreno, entreno, me esfuerzo y pongo mi mejor voluntad, mi espíritu responde a la entrega del esfuerzo, ¿ Para que?, si usted siempre llega.

El otro, lo miro con desconcierto. ¿Que clase de declaración era esa?. El solo lo que hacia era llegar a la cima de la montaña, ¿Que culpa tenia de ello?

- No entiendo la naturaleza de su declaración. Debería estar orgulloso de su esfuerzo y de que su espíritu lo apoye; usted es el que verdaderamente llega, yo solo subo la montaña.

Empezó a reírse de una manera violenta. Con un dedo señalándolo le dijo:

- ¡ Le hace falta humildad con los caídos! ¿ Como puede mofarse de mi de esta manera?, yo solo subo la montaña….. POR FAVOR. El bronce se quiebra a su paso, la plata no puedo detenerlo y el oro…. Si hablara del oro, le sonríe de una manera, que en mi vida he visto.

El otro simplemente levanto los hombros y los dejo caer. Seguía sin entender su planteo. El solo subió la montaña, nada mas. El crimen mas cruel que ha cometido es haber ganado un par de veces, nada mas. ¿ Por que escuchaba semejantes acusaciones?, debido a esto decidió tomar una medida.

- Usted me acusa de que el oro me sonríe, entonces hagamos un trato. Tome mi lugar. Tenga mi suerte, mi oro y mi podio si tanto le importa. Quiero que después me diga lo  que se siente. Solo con esa condición, que me diga todos sus sentimientos e ideas, hasta la mas mínima.

Emocionado sello el trato. Le dio su palabra de darle parte de todo lo que pasara por su interior y por ello recibió un año de sonrisas por parte del oro. Quedaron  en encontrarse al termino del año en la misma montaña.

Bajaron juntos y siguieron diferentes caminos. El que llego primero a la montaña, fue a su casa, se reunió con su familia, se junto con sus verdaderos amigos de toda la vida a tomar esas copas que hace años quedaron pendientes, pero sobretodo obtuvo una paz que hace años no experimentaba. Tranquilidad y contención, eso obtuvo durante un año.

En cambio, al segundo no le paso lo mismo. Al principio se sentía feliz por ganar, hasta que el oro lo empalagado  de una manera que incluso llego al pensamiento del suicidio. Nadie lo ayudaba, todos le exigían. Pero claro, era el mejor y los mejores no pueden cometer errores. ¿ Voluntad, espíritu, alma?, no, solo entrenamiento y mente, no había tiempo ni para los sentimientos. Lo que importaba era el llegar a toda costa, sin importar lo que se perdía en el camino, todo sea por el oro tan preciado….

El año paso, el plazo se cumplió. El segundo llego, como era de esperarse, primero. Aunque parezca una contradicción, no le costo mucho llegar, es mas lo único que lo motivaba era llegar para terminar con su martirio. Mientras que el otro tardo un poco mas de lo previsto, pero no le importo, en cambio le produjo una satisfacción el saber que mientras trataba de llegar estaba dando algo suyo pero sabia que esta vez no lo iba a perder. Era su espíritu que lo impulsaba a llegar a la cima. No había entrenamiento, ni estrategias, solo las ansias de llegar para cumplir con el corazón que lo estaba alentando.

Se mirar aron fijamente. El primero se tiro e rodillas y rompió en un llanto desgarrador. La imagen que daba no era de un ganador, todo lo contario. Era una persona totalmente infeliz, en donde la depresión hizo estragos y su razón estuvo a punto de perderse por el camino de la locura.

- ¡ Por favor, libérame de este mal, ya paso un año de agonía, ya no quiero mas!

- Pero ¿ Que le ha ocurrido?

- Fue horrible. Al principio estaba feliz porque ganaba, tener el oro en mis manos fue la sanción mas hermosa por aquel momento. Pero un día, sin darme cuenta, estaba solo. Solo ante el mundo que me señalaba y esperaba mas de mi. Eran como vampiros insaciables esperando atacarme para alimentarse de mi sangre. Nadie me ayudaba, esta. Estaba solo, en la cima.

Era el rey de mundo y a su vez el desterrado del mismo. Mi corazón ya no latía como antes, me atrevería a jurar que no latía. Me levantaba sin fuerzas, ni la luz del sol me calentaba por las mañanas. Era como estar muerto pero vivo al mismo tiempo. Un razón calculadora domino mi ser y mato a mi espíritu.

¡ Por Dios! ¡ HE PERDIDO MI ESPRITU!.

Agarrándolo de los brazos lo contuvo. Se dejaron caer en el piso mientras uno lloraba y el otro lo consolaba. El año había terminado, era libre. Al saber que podía volver a su vida anterior, un estibo de felicidad se vislumbraba en aquel pobre individuo.

Antes de despedirse, este le pregunto:

- ¿ Por que no me ha advertido de esto?

- Usted lo deseo. Si se lo hubiera dicho, nunca me hubiera creído. Es por ello que mi condición era que me contara su vivencia, quería escuchar y que escuchara por su propia boca el martirio que sufriré por el resto de mi vida. Lo mío no es suerte, es una maldición que arrastrare hasta mi tumba, pero me resignado con el paso del tiempo. Le he de ser sincero, el resignarme fue lo mejor que he hecho, sufro menos.

Serio el hombre no entendía la respuesta que le daba. Ante ello, le paso a explicar:

- Antes era como usted. Quería llegar a toda costa, en parte creía que me lo merecía por todo el trabajo que he logrado con fruto de mi esfuerzo. Un día llegue y la felicidad no me cabía adentro del pecho. Así fue una, otra y otra… Otra mas, una mas, era algo que se apodero de mi, el objetivo era llegar y me ocurrió lo mismo que a usted. Me encontré solo. Pero gracias a este año pude paliar un poco el dolor y me deja un buen recuerdo a recordar el día del juicio final.

Ahora sin mas, me dispongo a bajar, ya que mañana tendré que subir de nuevo.

Se dieron la mano en forma de despedida. Ya nada había que esperar, solo tenían que bajar ambos y retomar sus caminos. Aunque uno disparo con una pregunta que el otro no esperaba.

- ¿ Como pudo aguantar todo este año la agonía de la que dice que fue participe?

- Solo pensaba en que el año llegaría a su fin y que seria libre.

- Entonces, después de todo, no esta tan perdido.

- ¿ Por que lo dice?.

- Me dijo hace un rato que había perdido el espíritu, y la perseverancia amigo mío solo la tiene el esperita. Así que póngase feliz, que a diferencia mía, usted no ha perdido nada.

domingo, 14 de agosto de 2011

Un sentimiento oculto.

Sentado, mirándolo fijamente le dijo:

- ¿ Cómo lo has hecho?.

Se ríe. Solamente se ríe de aquel infeliz que pregunta algo que sabe que no va a responder. Lo creía inteligente al grado de que nunca preguntaría eso, pero se vio desilusionado una vez mas, sobretodo por el, que hubiera puesto las manos en el fuego, si aun pudiera sentir el fuego bajo sus manos.

- ¿ Cómo lo has hecho?- vuelve a preguntar.

Vuelve a reírse, pero esta vez con mas fuerza. ¡ Pobre ingenuo que pregunta obviedades ocultas a los ojos de los simples mortales!, todo el mundo sabe como llego hasta allí, pero no quieren decirlo por pudor o por algo peor.

- ¿ Te serviría de algo que yo te lo dijera?

- Si.

-¿ Por qué?

- Eras el mejor.

Esta vez la risa se transformo en una cara seria. Los rasgos se contrajeron a tal punto que cualquiera que mirara su rostro pensaría que se habría enojado por la respuesta. Solo le contesto “ Eras el mejor”. Podría analizarse esa frase desde muchas perspectivas posibles y sin embargo no podría calcularse el sentimiento ante determinante respuesta.

Los dos se miraron un largo rato. Las risas habían desaparecido para dar paso a la oscuridad del alma.

- Tu mismo lo has dicho, era. Pasado y muerte.

- Por lo que eras, por favor contéstame, ¿ Cómo lo has hecho?.

- Te aprecio lo suficiente para que termines como yo, no le deseo esto ni a mi peor enemigo y eso que tengo uno en particular, que por su causa me encuentro en esta situación. Hay cosas que es mejor no saber.

Consumido por una angustia atroz al no encontrar respuesta, decidió irse. Lo miraba partir como quien ve a alguien que esta muriendo. Era el mejor, lo era, pero a veces ser el mejor no se perdona. Las cosas que no se perdonan se pagan caro en esta vida…. y en la otra también. Sino, ¿Cómo explicarse que este espíritu muerto hace mas de cien años todavía este entre los vivos guardando el secreto de su éxito y a su vez de su aniquilación?.  Nadie seria capaz de entenderlo. El espíritu tenia una causa mas justa que aquel mortal que era impulsado por su curiosidad en saber algo que era mejor dejar en el olvido. Es verdad, lo apreciaba lo suficiente y como tal no quería que terminara como el…..

domingo, 2 de enero de 2011

Ensayo sobre la visión.

“Dentro de nosotros hay algo que no tiene nombre, esa cosa es lo que somos”….

Esta frase podría resumir la novela mas reveladora de los últimos tiempos. El impacto de su trama hace pensar al mas escéptico de los lectores, hurga en su interior, sin pensar en lo que desencadena a su alrededor, que van desde las dudas mas simples o comunes hasta los mas terribles miedos.

La novela en cuestión se llama “Ensayo sobre la ceguera” del escritor José Saramago, fallecido el ultimo año, a los 87 años. Esta novela le hizo ganar el Premio Nobel de Literatura de 1998, bien merecido, según mi opinión personal. “Ensayo sobre la ceguera” expresa la responsabilidad de tener ojos cuando ya los hemos perdido, cuando todo parece que todo marcha igual que siempre, en ese momento descubrimos que en realidad estuvimos ciegos todo el tiempo.

La trama se centra en un pequeño poblado que se ve afectado por una epidemia de ceguera blanca, de la cual se salva una mujer que no pierde la vista en ningún momento. Esta mujer estará observando, sin quererlo o elegirlo, como se comporta la naturaleza humana y como ella misma empieza a cambiar su parecer en algunos aspectos de su vida para poder sobrevivir ella y a un grupo de personas que esta a su cargo.

¿ Que harías si todos perdieran la vista, excepto tu?, ¿ Soportarías ver todo el tiempo la degradación, supuestamente, humana?, ¿ El ser humano sigue siendo instintivo, como un animal, aun cuando tenga su moral y sus principios?. Esta novela pone en evidencia hasta que punto una persona es lo que verdaderamente cree que es y como se desafía todo el tiempo para mantener algo que fue construido sobre una sociedad que ha influido siempre, de manera directa e indirecta, en el comportamiento, individual o grupal, acerca de como deben actuar ante determinadas situaciones, y como estas, ante una situación limite, es un sálvese quien pueda.

Con una prosa fuerte y cruda, Saramago nos advierte la responsabilidad que tenemos acerca de nuestras acciones y como ello afecta nuestra vida y comportamiento, abarcando un punto fundamental: la vista.